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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Tos

La tos es un reflejo provocado  por la estimulación de los nervios sensitivos de las paredes de las vías respiratorias, es decir, la faringe, la laringe, la tráquea y los bronquios. Es un síntoma molesto que puede aparecer como un leve ataque esporádico o de una manera brusca y violenta, hasta el punto de provocar otros problemas como dificultad para dormir, pérdida del apetito, dolor abdominal y vómitos.

El reflejo de la tos es un componente fundamental de los mecanismos de defensa del organismo, sin el  cual sería más fácil que se produjese una infección de los bronquios (bronquitis) o del propio pulmón (neumonía)

Características generales

Para que se produzca la tos tienen que suceder varios fenómenos. En primer lugar, se produce una inspiración breve; posteriormente, la laringe (que contiene las cuerdas vocales) se cierra momentáneamente y los músculos del pecho y del abdomen que se utilizan para respirar se contraen bruscamente. Esto aumenta la presión dentro del pecho y, cuando la laringe vuelve a abrirse, el aire sale de los pulmones a gran velocidad y arrastra el polvo, la suciedad o el exceso de moco y secreciones, con lo cual se limpian las vías respiratorias.

La tos en los niños se divide en tos aguda (que por lo general dura de una a dos semanas) y tos crónica (cuando dura más de cuatro semanas).

a) La tos aguda en los niños es debida en la gran mayoría de los niños a infecciones virales en la parte superior del aparato respiratorio. Los niños sanos en edad preescolar que van a guarderías pueden tener hasta seis u ocho infecciones respiratorias virales con tos, cada año. Esta tos aguda generalmente se debe al goteo postnatal de secreciones y a la irritación directa de las vías respiratorias por el virus.

b) La tos crónica o persistente de más de cuatro semanas de duración es muy común en los niños. Las causas más comunes son la exposición a agentes irritantes como el humo del tabaco, alergias, rinitis, asma bronquial, sinusitis, aspiración de cuerpo extraño, reflujo gastroesofágico, cuerpo extraño alojado en el conducto auditivo, tos de hábito (psicógena, que desaparece durante el sueño), pero también puede deberse a infecciones del árbol respiratorio como la tos ferina o infección por clamidias, entre otras.

Síndrome de Down

Para que la tos sea eficaz, debe ir precedida de una inspiración profunda. Por eso, los pacientes con síndrome de Down , que suelen presentar una cierta debilidad muscular y falta de coordinación en el cierre y reapertura de las vías aéreas  que facilitan episodios de microaspiraciones (los alimentos pasan a la tráquea y los bronquios), presentan una tos de mala calidad, y con un riesgo mayor de sufrir infecciones y neumonías.

Signos de alerta

En la gran mayoría de los casos, la tos es muy benigna y de fácil diagnóstico. Sin embargo, los padres deben conocer los signos que indican que el problema es grave, los cuales incluyen decaimiento, sudoración, fatiga,  palidez, coloración azulada alrededor de los labios y en las uñas (acrocianosis), retracciones o hundimientos en la piel que cubre las costillas y respiración leve y muy rápida. En estos casos, deben consultar al pediatra de inmediato.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

Es muy importante recordar que el tratamiento de la tos depende de sus causas. Si no existen síntomas de gravedad, algunas recomendaciones generales  pueden ayudar a resolver el problema. Si la tos se relaciona con un cuadro gripal y sobre todo si hay «ronquera», es útil humedecer el ambiente, para favorecer la expectoración. El mejor expectorante, el más barato y el más inocuo, es el agua, por lo que debe insistir en que el pequeño ingiera suficientes líquidos. Los medicamentos como expectorantes, broncodilatadores y supresores de la tos deben usarse con precaución y bajo prescripción  médica, sobre todo en menores de 2 años. Los medicamentos con codeína deben evitarse en los niños, especialmente en menores de cuatro años. Hay varias sugerencias respecto a utilizar productos naturales y preparados caseros, pero su utilidad en niños no está demostrada. En general, no es aconsejable suprimir completamente la tos. Debe recordarse que lo más importante es el diagnóstico por lo que, si no es seguro, debe consultarse al médico.

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