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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Psicosis

Las psicosis son un conjunto de enfermedades psiquiátricas caracterizadas por una profunda alteración del contacto con la realidad. El paciente psicótico presenta con frecuencia síntomas del tipo de los delirios y alucinaciones. La capacidad de juicio y de percepción de la realidad se encuentra alterada.

Características generales

Pueden encontrarse síntomas psicóticos en trastornos afectivos (depresión, trastorno bipolar), en un delirium (por ejemplo en el síndrome de abstinencia por alcohol u otras drogas), o en una enfermedad orgánica cerebral (por ejemplo la demencia). Sin embargo, los trastornos psicóticos propiamente dichos son la esquizofrenia, la paranoia (trastorno delirante), los trastornos psicóticos breves y los trastornos esquizoafectivos.

a) La esquizofrenia tiene una prevalencia en la población del 1%. Suele comenzar a los 15-25 años y se da en la misma proporción en hombres y en mujeres. Se desconoce la causa de la enfermedad. Probablemente se involucran diversos factores: genéticos y biológicos, así como ambientales y psicosociales. El trastorno puede empezar de forma aguda con ideas delirantes, alucinaciones (sobre todo de tipo auditivo), agitación y a veces conductas agresivas en relación con los delirios; pero también puede iniciarse de forma insidiosa con manifestaciones tales como tendencia al aislamiento y la introversión, embotamiento afectivo y disminución del rendimiento académico o laboral. La evolución de la enfermedad es diversa. Algunos pacientes se recuperan completamente, pero la mayoría evoluciona de forma crónica y presentan síntomas significativos de forma persistente o desarrollan un deterioro caracterizado por inhibición psicomotora, pasividad, empobrecimiento del pensamiento y de la capacidad afectiva, así como del comportamiento social y de las habilidades para la comunicación.

b) El trastorno psicótico breve consiste en la presencia de síntomas psicóticos que duran más de un día y menos de un mes. Aunque no siempre, estos trastornos suelen acompañarse de una situación estresante que actúa como desencadenante. En pocos días, el cuadro se resuelve y se alcanza la situación de normalidad previa.

c) Los trastornos esquizoafectivos se caracterizan por la presencia de un episodio depresivo mayor o de un episodio maníaco o de un episodio mixto simultáneamente con síntomas de esquizofrenia. Se dan más en mujeres y se manifiestan con más frecuencia en la edad adulta, pero pueden aparecer ya en la adolescencia.

Síndrome de Down

La presencia de síntomas psicóticos en las personas con síndrome de Down es frecuente y precisa de un cuidadoso diagnóstico diferencial. En especial es necesario descartar la enfermedad de Alzheimer ya a partir de los 20-25 años dada su elevada incidencia en esta población.  A menudo los trastornos afectivos, en especial los cuadros depresivos se manifiestan en el síndrome de Down con conductas psicóticas y desorganización del pensamiento. Es frecuente también la aparición de trastornos psicóticos breves en situaciones de estrés como por ejemplo pérdidas de familiares o cuidadores o cambios de domicilio, escuela o taller. El autismo y sus manifestaciones psicóticas no son infrecuentes en los niños con síndrome de Down (ver Autismo infantil). La esquizofrenia tiene poca incidencia en la población Down. En relación a los trastornos delirantes son frecuentes los delirios de celos o erotomaníacos.

Signos de alerta

Son Signos de alerta la presencia de delirios y alucinaciones, la desorganización del pensamiento (pérdida de la lógica del pensamiento), la actitud desconfiada, la tendencia al aislamiento y las conductas extrañas o agresivas.

Prevención y tratamiento. El diagnóstico y tratamiento precoces son las mejores estrategias preventivas actualmente en los trastornos psicóticos. Es importante evitar que el paciente haga daño a los demás o a sí mismo. A veces es necesaria la hospitalización en una unidad psiquiátrica.

El tratamiento de la esquizofrenia tiene una doble vertiente, por un lado el tratamiento del episodio agudo y por otro, la incapacidad crónica que produce. En general, los mejores resultados se obtienen con la combinación de medicamentos antipsicóticos y tratamientos psicosociales (psicoterapia individual y de grupo, programas de rehabilitación). Las entrevistas con la familia encaminadas a reducir problemas específicos y dar consejos prácticos pueden ser beneficiosas. Es primordial el cumplimiento del tratamiento farmacológico para evitar recaídas. En algunos pacientes con un mal cumplimiento de la medicación puede ser útil la administración de antipsicóticos depot (fármacos de liberación retardada que se administran una vez cada 15-30 días)

En los trastornos esquizoafectivos el tratamiento esta en función del tipo de sintomatología. Si se trata de un episodio maníaco puede usarse litio o antipsicóticos o una combinación de ambos. Si el episodio es depresivo, pueden usarse antidepresivos o antipsicóticos o una combinación de ambos. Puede usarse litio y fármacos estabilizantes del humor en la prevención de recaídas.

Los fármacos antipsicóticos son eficaces en todos los trastornos psicóticos. Los efectos secundarios más importantes son los síntomas neurológicos y el síndrome metabólico (obesidad, hiperglicemia, hiperlipidemia).

En las personas con síndrome de Down raramente es necesaria la hospitalización. Deben usarse dosis inferiores a la población normal, tanto de antipsicóticos como de psicofármacos en general. Se aconseja empezar con dosis bajas e ir subiendo lentamente.

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