Saltar al contenido
ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Picaduras

Las picaduras y mordeduras de insectos son frecuentes en cualquier zona del mundo y pueden producir lesiones de muy diverso aspecto. Pueden ocasionar reacciones molestas e incluso peligrosas. Su mayor importancia radica en que en ocasiones constituyen medios de transmisión de enfermedades.

Características generales

La forma más característica de presentación es la aparición de induraciones cutaneas rojizas, más o menos inflamadas y con picor. Presentan un tamaño variable, generalmente inferior a 1 centímetro de diámetro y pueden estar agrupadas o típicamente alineadas. Aparecen con más frecuencia en zonas descubiertas. En ocasiones pueden ocasionarse vesículas o ampollas. A menudo, más de un miembro de la familia presenta las lesiones, aunque no en todos se produzca la misma reacción cutánea.

Es importante señalar que hasta un 24% de las reacciones anafilácticas (ver Alergia), se producen en relación con la picadura de un insecto. Parece que esta hipersensibilidad está en relación con la atopia (ver Atopia) y generalmente se produce por picaduras de himenópteros como la abeja, las avispas, los abejorros y las hormigas.

Síndrome de Down

Las características de las picaduras no ofrecen rasgos de especial relevancia en el síndrome de Down.

Signos de alerta

En principio la mayoría de las picaduras tienen una evolución banal. En caso de que la lesión se vuelva dolorosa, más inflamada, caliente, aparezca supuración o una costra amarillenta suele ser debido a una sobreinfección por bacterias. Las bacterias llegan a la picadura con facilidad, generalmente desde las uñas cuando el paciente intenta aliviar el picor rascando la lesión. Los signos que deben alertar en relación con una crisis de alergia anafiláctica son dificultad para respirar, respiración entrecortada o silbante, hinchazón en cualquier parte de la cara, sensación de opresión en la garganta, sensación de debilidad o coloración azulada.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

La medida de prevención más importante es la protección personal frente a las picaduras o mordeduras de insectos. Generalmente, el uso de ropas o repelentes adecuados es suficiente. En el caso de que se produzca la picadura debe quitarse el aguijón si está presente raspando con un objeto de borde recto. No utilizar pinzas, ya que éstas pueden apretar el saco del veneno y aumentar la cantidad de veneno liberado. Debe lavarse muy bien el área afectada con agua y jabón y cubrir el punto de la picadura con hielo (envuelto en un trozo de tela) durante unos minutos, retirarlo y repetir el proceso varias veces. Si es necesario, tomar un antihistamínico o aplicar cremas que reduzcan la picazón (corticoides). Aquellas personas que tienen alergias graves a picaduras o mordeduras de insectos deben llevar consigo un botiquín de emergencia de epinefrina (que requiere receta médica) y los amigos y familiares deben aprender a utilizarlo en caso de una reacción. Igualmente, es recomendable llevar puesto un brazalete de identificación médica.

Ir arriba