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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Parasitosis

La parasitosis es la infestación de niños y adultos por parte de parásitos (lombrices, tenias, amebas) que contaminan el agua y los alimentos que se consumen, localizándose en el tubo digestivo (intestinos), o en otros órganos como el hígado, los músculos e incluso el cerebro (cisticercosis).

La parasitosis es una de las causas que contribuyen a que la desnutrición, sobre todo  en los niños que viven en el campo, se mantenga como un problema aún sin solución, sobre todo en países de baja renta.

Características generales

La mayoría de personas infestadas de parásitos pueden no presentar ninguna molestia específica. Dependiendo del tipo de parásito y del grado de infestación, los síntomas pueden ser muy variables. A continuación se resumen algunos de los más frecuentes:

  • Amebiasis. Las infestaciones por amebas producen sensación de plenitud, acumulación de gases y diarrea intermitente. En casos graves produce un cuadro de colitis o disentería con fiebre, dolor abdominal intenso, sensación de pujo y deposiciones muy frecuentes, en pequeñas cantidades, con moco y sangre. Este cuadro puede complicarse con una infección y llegar incluso a una perforación intestinal con peritonitis. Las amebas son también capaces de alojarse en el hígado produciendo abscesos hepáticos amebianos, que comprometen incluso la vida del enfermo.
  • Ascaridiasis (Ascaris lumbricoides o lombrices). Se manifiesta por dolor abdominal, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, malestar general. Cuando la infestación es masiva, los acúmulos de parásitos pueden llegar incluso a producir obstrucción intestinal y perforación.
  • Oxiuriasis (oxiuros). La característica especial de los oxiuros es que se localizan en los alrededores del ano. Producen mucho picor sobre todo en la noche, cuando las hembras salen a poner sus huevos. En las niñas pueden producir inflamación de la vagina. La oxiuriasis se contagia mucho entre los miembros de la familia a través de la ropa de cama y toallas.
  • Tricuriasis (tricocéfalos). Puede producir dolor abdominal, diarrea, y cuando la infestación es masiva pueden ocasionar un prolapso de la mucosa del recto.
  • Giardiasis (Giardia lamblia). Puede provocar distintos tipos de diarrea de resolución espontánea en 7 -10 días, recidivante (la forma más habitual) o crónica, con malabsorción intestinal. Se acompaña con frecuencia de dolorimiento y abombamiento abdominal.

Síndrome de Down

Los niños con síndrome de Down  pueden tener mayor predisposición a contraer parasitosis, sobre todo si quien cuida de ellos no tiene la precaución de mantener normas básicas de higiene en casa o a la hora de preparar alimentos. La asistencia a guardería o escuela puede también constituirse en fuente de contagio.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

El tratamiento debe ir dirigido a cada una de las parasitosis. De manera general, se prefiere primero tratar los gusanos redondos como las lombrices y luego las amebas o giardias. Los tratamientos actuales son simples, de una o dos dosis de preparados orales. Sin embargo, si el estado general del niño no es bueno o existe reinfestación se precisan tratamientos más prolongados. Cuando exista una malabsorción secundaria (giardasis), deberán adoptarse transitoriamente regimenes dietéticos adecuados (por ej. exentos de lactosa).

Las medidas de prevención son más importantes que el tratamiento, ya que de nada sirve tratar a un niño si luego el régimen de vida es el mismo. Existe más predisposición a la parasitosis en niños sometidos a hacinamiento (guarderías o centros de acogida de niños), y en niños con malnutrición. Las siguientes vienen condicionadas por el ámbito higiénico social en el que viva el niño: Evitar beber agua estancada, de riachuelos, vertientes, o acequias (en determinados casos deberá hervirse el agua antes de consumirla); no ingerir alimentos mal preparados, que se hayan manipulado o se vendan en la vía pública; los alimentos como verduras y algunas frutas, que crecen a ras del suelo deberán estar bien lavados o cocinados antes de consumirlos; enseñar a los niños a lavarse las manos con frecuencia y sobre todo antes de comer y después de haber ido al baño; mejorar los servicios básicos como agua potable y alcantarillado; en los lugares en los que no exista alcantarillado, cada vivienda deberá disponer de una letrina; mejorar el manejo de  basura  y desperdicios; no mantener animales dentro de la vivienda ni muy cerca de ella.

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