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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Paladar. Cavidad bucal

El paladar es el techo de la boca y es la estructura que separa la cavidad bucal de la nasal. Ejerce un papel fundamental en la deglución y en la fonación.

Características generales

En sentido transversal, el paladar tiene una forma cóncava más o menos acentuada. Su parte anterior es ósea (paladar duro). La parte posterior, formada por planos musculares (paladar blando), termina en un borde libre con una prominencia central más o menos voluminosa, la úvula. El conjunto se halla tapizado por la mucosa bucal.

Síndrome de Down

El paladar puede ser asiento de malformaciones, como la falta de soldadura (hendidura palatina) la cual, dentro de su infrecuencia, es más frecuente en el síndrome de Down que en la población general (0,5%). En ausencia de estas alteraciones, la cavidad bucal de los niños Down es comparativamente más estrecha, a menudo con una bóveda “ojival”. Esto le confiere una configuración aparentemente alta, aunque en realidad no lo suele ser más que en los restantes niños de la misma edad. Estas características pueden traducirse en una menor capacidad para albergar la lengua, facilitando que sobresalga de la boca, así como en problemas para la erupción y alineación de los dientes.

Signos de alerta

La presencia de malformaciones se detectará ya en el examen pediátrico neonatal, obligando a su catalogación y tratamiento. Un paladar hendido dificulta la succión, sobre todo si se acompaña de un labio leporino y favorece la aparición de tos por aspiración de alimentos y de regurgitaciones,  problemas que si se  presentan, exigen la consulta con el pediatra. En caso de apneas del sueño, deberá descartarse el posible papel favorecedor de una úvula hipertrófica.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

Un paladar hendido debe repararse mediante cirugía, que se efectúa cada vez más precozmente. El pediatra ayudará a solventar los iniciales problemas de la alimentación, potenciando las habilidades de la madre y la eventual indicación de soportes técnicos, que incluyen el uso de chupetes y biberones diseñados a tal efecto. Una buena higiene bucal es siempre importante en todos los casos. Son aconsejables controles precoces por el odontopediatra y el ortodoncista para la  prevención o tratamiento de anomalías de la dentición. Una protrusión exagerada de la lengua puede requerir medidas fisioterapéuticas correctoras. Del mismo modo, problemas en la fonación pueden precisar el concurso del logopeda en el momento preciso.

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