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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Ojos

El ojo es el órgano de los sentidos encargado de la visión. El ojo recibe la imagen del objeto en forma de energía luminosa y la transforma en energía eléctrica, de manera que se pueda transmitir a través del nervio óptico y de las vías visuales hasta el cerebro, que es, en realidad, donde se realiza la visión. Por lo tanto, para ver se  necesita que funcionen adecuadamente no sólo los ojos sino también las vías ópticas y la parte del cerebro encargada de la visión.

Características generales

El ojo es una esfera situada en una cavidad ósea del cráneo llamada órbita. Está protegido por los párpados y por el sistema lagrimal, encargado de mantener la superficie anterior húmeda. La pared del ojo está formada por 3 capas. La capa más externa se llama esclerótica. Sirve de estructura rígida, es de color blanco y  su parte más anterior es transparente, para dejar pasar la luz. Esta parte anterior transparente se denomina córnea. (Fig. 2.12). La capa intermedia es la coroides, encargada del aporte sanguíneo. En su parte más anterior se transforma en el iris, que es la estructura de color variable (azul, verde, marrón) que se puede ver a través de la córnea transparente. En medio del iris existe un agujero redondo a través del cual pasa la luz; es la pupila. La capa más interna es la retina. En ella existen unas células encargadas de transformar la luz en energía química y eléctrica. Las prolongaciones de estas células formarán el nervio óptico, a través del cual transmiten la información hacia el cerebro.

En el interior del ojo existe una lente denominada cristalino, que junto con la córnea es la encargada de enfocar los rayos de luz  en la retina (ver Defectos ópticos).

Síndrome de Down

El ojo es uno de los órganos  a los que con mayor frecuencia afecta la trisomía 21. Se pueden definir 3 grupos de afectación en el síndrome de Down .

a ) En el primer grupo están las anomalías oculares que se presentan con una frecuencia tan alta que forman parte de la morfología característica del síndrome de Down , pero que no alteran la función visual:

  • Hendidura palpebral oblícua: la parte externa de los párpados queda más alta que la interna.
  • Epicantus: es un  pliegue cutáneo que cubre la parte interna de los párpados y que puede  simular un estrabismo.( Fig. 2.29)
  • Manchas de Brushfield: Pequeños nódulos blanquecinos en el iris, que forman un anillo.

b) Al segundo grupo pertenecen las alteraciones que se presentan con una alta frecuencia en el síndrome de Down , con una incidencia mucho más alta que en el resto de la población y que tienen influencia en la visión. A este grupo pertenecen:

  • Defectos ópticos: hipermetropía, miopía y astigmatismo (ver Defectos ópticos).
  • Estrabismo: Se observa en el 40 % de los niños con síndrome de Down  (ver Estrabismo).
  • Nistagmus: Se ha observado en un 15% de los niños con síndrome de Down  (ver Nistagmus).

c) Al tercer grupo pertenecen unas enfermedades oculares que, aunque son poco frecuentes, se presentan en el síndrome de Down con una incidencia mucho más alta que en el resto de la población y que tienen consecuencias muy graves sobre la visión, como:

  • Catarata congénita (ver Catarata).
  • Queratocono (ver Queratocono).

Signos de alerta

Teniendo en cuenta todas las alteraciones oculares que se pueden presentar en el niño con síndrome de Down , es preciso realizar revisiones oftalmológicas periódicas, como las aconsejadas en el Programa de salud del Centre Médic Down de la  Fundació Catalana Síndrome de Down para poder detectar y tratar los problemas de forma precoz (ver Programa de Salud).

Orientaciones preventivo-terapéuticas

Tanto el epicantus como la hendidura palpebral oblicua  son características morfológicas de las personas con síndrome de Down  .

Se presentan también con más frecuencia en los individuos de raza  oriental. Son particularidades de la forma del ojo  y no tienen ninguna repercusión en la función visual. Por ello, no requieren ningún tipo de tratamiento aunque existe cirugía estética de los párpados tanto para corregir esta forma como para provocarla. Este tipo de tratamiento quirúrgico no está indicada en niños y según el criterio de la Fundació Catalana Síndrome de Down, tampoco debería considerarse en el adulto con la única pretensión de cambiar su fisonomía; en todo caso, se trataría de una opción personal libremente elegida.

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