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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Llanto en el niño

El llanto es una forma de comunicación que expresa un deseo insatisfecho. Si un bebe llora es que necesita algo y como todavía no lo puede obtener por si mismo ni sabe hablar, lo pide llorando. El llanto siempre expresa una necesidad del niño, que debe ser descubierta y atendida lo antes posible.

Estos son los tres beneficios que el niño puede conseguir gracias al llanto: 
-Ayuda: cuando tiene hambre, o está mojado o incómodo, o necesita compañía. 
-Queja: por algún tipo de dolor, pero también por exceso de ruido o de estimulación. 
-Desahogo: para liberar las tensiones que ha ido acumulando.

La causa más frecuente de llanto en un pequeño lactante es el llamado “ cólico del lactante,” generalmente atribuido a una acumulación de gases en el intestino. Otras causas habituales de llanto en el niño pequeño, que deben intentar distinguirse, son:

  • Hambre
  • Frío o calor
  • Incomodidad: una mala posición, una ropa demasiado ajustada o un pliegue de la ropa pueden molestarle. 
- Pañales mojados o sucios: más aún si tienen irritada la piel de la zona del pañal. 
- Sueño: bastantes bebés lloriquean un poco antes de quedarse dormidos. 
- Soledad: el bebé que se queda tranquilo al cogerle en brazos, sólo quería y  necesitaba compañía. 
- Aburrimiento: a veces se callan jugando un rato con ellos. 
- Exceso de estímulo: las visitas, los cambios de rutina, el exceso de ruido o los  juegos bruscos pueden sobreexcitarle y hacerle llorar.

Características generales

Hay tres tipos de llantos reconocibles por sus características: 

a) Hambre.  Empieza de modo irregular y va creciendo progresivamente en fuerza y continuidad. Periodos cortos, de tonalidad más bien grave, cuya intensidad sube y baja. 
b) Dolor. De inicio brusco y ya fuerte de entrada, es un grito largo y agudo, seguido de una pausa muy larga durante la que toma aire y de una serie de gemidos cortos. 
c) Enfermedad. Gemidos débiles y prolongados (salvo cuando la enfermedad causa dolor agudo, como las otitis).

Síndrome de Down

El llanto en el niño con síndrome de Down suele ser más bien de tonalidad grave (ronco). Nunca debe atribuirse a  que lo hace por “malcriado”; estos son niños que necesitan mucho afecto, no les gusta estar solos, y la simple compañía y demostración de cariño suelen ser suficientes para calmarlos. Siempre deberá sospecharse que la causa de su llanto es el dolor, ya sea un cólico del lactante, una infección de oído (las infecciones de vías respiratorias altas son muy comunes en estos niños), incomodidad, frío o exceso de abrigo. Trate de descartar siempre una causa.

Signos de alerta

Deberán considerarse así cuando a) el niño se vuelve pálido, sudoroso y disminuye su actividad, b) el niño presenta fiebre, vómitos o diarrea, o estreñimiento, c) el niño llora durante más de dos horas seguidas, y d) el niño rechaza todo alimento

Orientaciones preventivo-terapéuticas

Con ciertas estrategias se puede conseguir que el niño deje de llorar y consiga dormir, en ausencia de causas patológicas: a) eliminar las causas más frecuentes y sencillas: saciar el hambre, cambiar el pañal, corregir el frío o calor, aliviar tensiones cogiéndolo y mimándolo unos momentos y durante los cuales seguramente podrá conciliar el sueño, entre otras, b) crear una atmósfera libre de ruido y luz excesiva, c) mecer al niño en una mecedora o hamaca acompañando con música suave o cantos monótonos durante un tiempo, d) utilizar el chupete, en caso de niños pequeños, y e) si ha agotado todos los recursos, déjelo llorar hasta unos 30 minutos; al no tener ninguna molestia orgánica,  el cansancio hará que se duerma.

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