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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Guardería

La guardería es un  establecimiento dedicado al cuidado de los niños que aún no están en edad de escolarización.

Características generales

Al no ser obligatoria la escolarización hasta los tres años, la asistencia a la guardería  depende de la decisión de los padres. No existe un momento especialmente idóneo para iniciar este proceso. A veces, las necesidades de los padres suelen provocar que la decisión se tenga que tomar a los pocos meses del nacimiento, cuando se termina  el período de baja maternal. En estos casos se recomienda, en la medida de lo posible, buscar a una persona que lo cuide en casa, con objeto de evitar el cambio de entorno y el contagio de enfermedades infecciosas y de proporcionar al niño la atención exclusiva que necesita. A medida que el niño va creciendo, puede aburrirse en casa y sentir la falta de motivación que le proporcionaría la relación con otros niños. En la guardería se inicia el proceso de socialización. En este sentido, y aunque se ha señalado que no existe, teóricamente, un momento idóneo,  a partir de los 18-24 meses el contacto con otros niños en un ambiente rico a nivel de estimulación tendrá una buena influencia para su desarrollo global.

Síndrome de Down

Para los niños con síndrome de Down se han de tener en cuenta las mismas consideraciones que para el resto de la población infantil. En la guardería, el niño va a tener su primer contacto con iguales y va a iniciar su proceso de socialización  que  favorecerá su desarrollo cognitivo y emocional.

A la hora de elegir un centro conviene recordar que los niños con síndrome de Down necesitan referentes de normalidad y que, en su gran mayoría, se adaptan perfectamente a un centro ordinario y no necesitan una guardería especial.

Signos de alerta

Hay que tener en cuenta que algunos niños con síndrome de Down padecen patologías cardíacas o afectaciones respiratorias. En estos casos  la guardería podría desaconsejarse. Es importante que los padres atiendan a las consideraciones del pediatra que valorará si el contacto con otros niños puede agravar su patología, o, por el contrario, favorecerá su bienestar.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

El inicio de la escolarización supone un cambio importante en la vida del niño y de la familia. Probablemente es la primera vez que se separan y muchos niños experimentan angustia de separación cuando llega este momento. Los niños con síndrome de Down tienen las mismas necesidades, a nivel emocional y por tanto pueden sufrir angustia de separación al iniciar la guardería. En estos casos se recomienda que, en la medida de lo posible, el inicio sea gradual. Al principio, y para favorecer su adaptación, se puede empezar con pocas horas de asistencia e ir aumentando el tiempo de estancia a medida que el niño se va acostumbrando al entorno, a las personas que le atienden y a sus compañeros.

Hay un periodo en la vida del niño, hacia los ocho meses, en que el bebé manifiesta,  de una manera muy clara, su preferencia por la madre y su rechazo al contacto con personas extrañas. Se conoce como “angustia del octavo mes”  y forma parte del proceso de individualización del niño. Si el inicio de la guardería coincide con este periodo, el niño puede mostrar mayores dificultades de adaptación.

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