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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Estrabismo

Estrabismo es la enfermedad ocular en la que cada ojo mira en una dirección diferente y, por tanto, ve un objeto diferente. El cerebro recibe dos imágenes distintas, una de cada ojo, y como esta situación es muy incómoda la persona debe taparse un ojo o, en los niños, el cerebro es capaz de anular la imagen del ojo que se desvía.

Características generales

La desviación del ojo se puede producir hacia dentro (hacia la nariz o convergente) ( Fig.2.21 ), hacia fuera (divergente) o, más raramente, hacia arriba o hacia abajo. Puede ser constante, es decir que se puede observar en todo momento, o ser intermitente y aparecer sólo en momentos de cansancio, esfuerzo visual, nerviosismo o desatención. El estrabismo puede aparecer en los primeros meses de vida o más tarde, entre los 2 y 5 años.

En la aparición de un estrabismo pueden influir diferentes factores, como los defectos ópticos (hipermetropía), mala visión de un ojo o mal estado general físico o psíquico, pero en la mayoría de los casos no se sabe la causa que lo ha producido.

La consecuencia más importante del estrabismo en la infancia es que, debido a que el cerebro anula la imagen del ojo desviado, ese ojo detiene su desarrollo visual y provoca lo que se llama ojo vago (ojo ambliope), con una capacidad visual muy inferior a la normal.

Síndrome de Down

Según diferentes estudios, alrededor del 40 % de los niños con SÍNDROME DE DOWN presentan algún tipo de estrabismo. El estrabismo convergente (desviación hacia dentro) es el más frecuente. A diferencia del resto de la población, es menos frecuente que el estrabismo se corrija totalmente con gafas.

Signos de alerta

Un estrabismo que aparece de forma intermitente en los primeros meses de vida puede ser normal, ya que el niño está aprendiendo a coordinar todos sus movimiento y entre ellos, los oculares. Más allá de los seis meses ya es anómalo. Por otro lado, cualquier estrabismo constante, independientemente de la edad del niño, es también patológico y requiere la exploración del oftalmólogo.

En ocasiones, el niño guiña un ojo para no ver doble y este signo debe alertar a los padres de que su hijo puede tener un estrabismo.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

El tratamiento del estrabismo se basa, en primer lugar, en corregir los defectos ópticos, mediante gafas, que puedan ser la causa o influir sobre la desviación.

A continuación, si el estrabismo ha producido un ojo vago o si el tipo de estrabismo que tiene el niño puede producirlo, se debe tapar el ojo “bueno”  para forzar la utilización del ojo vago desviado. Esto se realiza habitualmente mediante un parche pegado a la piel.

Finalmente, si la desviación persiste, se debe realizar una intervención quirúrgica sobre los músculos que mueven el ojo, para corregirla.

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