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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Conjuntivitis

La conjuntiva es una fina capa de tejido casi transparente que recubre la superficie de la esclerótica o porción blanca del globo ocular. La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, sea cual sea su causa (infecciosa, alérgica, irritativa).

Características generales

El signo más característico de las conjuntivitis es la presencia de un enrojecimiento de la superficie ocular, que en muchas ocasiones se acompaña de una secreción más o menos abundante, en forma de legañas.

Según la causa de la conjuntivitis, los signos y síntomas pueden ser algo diferentes. Así, en las conjuntivitis microbianas se aprecia un enrojecimiento ocular con una legaña amarillenta o verdosa; en las víricas ese enrojecimiento se acompaña de fotofobia, lagrimeo y muchas molestias oculares, sin apenas legaña, mientras que en las alérgicas es característico el picor que acompaña al ojo rojo y al lagrimeo. En las conjuntivitis víricas también puede resultar diagnóstica la aparición de ganglios inflamados o dolorosos por delante de la oreja del mismo lado de la conjuntivitis.

Síndrome de Down

Las personas con síndrome de Down presentan conjuntivitis con mayor frecuencia que la población general. Esto se debe, probablemente, a que estos pacientes presentan con mayor frecuencia ciertos factores de riesgo: blefaritis, una menor higiene ocular, tics oculares, frotamiento de los ojos, etc. Sin embargo, tanto el tratamiento como el pronóstico son similares a los de los casos que se presentan en la población general.

Signos de alerta

El mayor peligro de las conjuntivitis estriba en su extensión hacia otras estructuras oculares, especialmente la córnea, ya que en esos casos puede verse comprometida la visión de quién la padece, incluso, excepcionalmente, de forma definitiva.

La presencia de una secreción ocular muy abundante, de dolor ocular o de alguna mancha blanquecina a nivel de la córnea deben considerarse como signos de alarma que aconsejan consultar al oftalmólogo, puesto que en la inmensa mayoría de los casos la instauración del tratamiento adecuado consigue la curación en poco tiempo.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

Los esfuerzos deben encaminarse a corregir los factores que pueden favorecer el desarrollo de una conjuntivitis: una adecuada higiene palpebral y ocular, evitar el frotamiento de los ojos, etc. Pero si la conjuntivitis ya se ha instaurado también habrá que adoptar una serie de medidas encaminadas a evitar su contagio: no compartir toallas de baño, no manipularse los ojos, eliminar el exceso de secreción con pañuelos desechables. La necesidad y tipo de un tratamiento local, con colirios o pomadas, serán determinados por el pediatra o el oftalmólogo.

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