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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Columna vertebral

La columna vertebral o raquis es una estructura compleja constituida por cuerpos óseos superpuestos y articulados entre sí, las vértebras.

Las vértebras se hallan unidas por ligamentos y dan protección a la médula espinal que se sitúa en su interior. La columna vertebral tiene una función principal en el soporte del cuerpo, permitiéndonos mantenernos erectos, girar y flexionar o estirar el tronco.

Características generales

Las alteraciones que afectan a la columna vertebral pueden ser múltiples y de tipo congénito o adquirido. Entre las congénitas, que aparecen desde el nacimiento, están las malformaciones vertebrales o enfermedades neuromusculares. Entre las adquiridas, pueden observarse, desde simples o molestos dolores, a grandes deformidades de la columna de gran impacto estético y funcional.

Síndrome de Down

Algunas personas con síndrome de Down tienen una inestabilidad entre la primera (el Atlas) y la segunda (el Axis) vértebras cervicales. Esta alteración se conoce como “inestabilidad atlo-axoidea” y, aunque no es exclusiva del síndrome de Down, sí presenta una mayor frecuencia en este grupo de personas. (Fig. 2.13)

El resto de alteraciones que afectan a la columna vertebral no tienen una mayor repercusión en las personas con síndrome de Down que en el resto de la población

Signos de alerta

Aunque en la mayoría de personas con inestabilidad atlo-axoidea no existe sintomatología clínica, se puede sospechar la presencia de esta inestabilidad en caso de presentar de forma persistente dolor y limitación de la movilidad del cuello, cambios en la marcha, aparición de cambios en el tono muscular de las extremidades o incontinencia de esfínteres.

Consideraciones preventivo-terapéuticas

Como medidas de prevención, se recomienda en general, realizar un estudio clínico y radiológico de la columna cervical a los niños con síndrome de Down a partir de los tres años.

En caso de existir inestabilidad pero no síntomas, se recomienda evitar ejercicios que sobrecarguen el cuello como volteretas, tirarse de cabeza a la piscina, etc. En caso de manifestarse alguna de las molestias citadas, puede estar indicado el tratamiento quirúrgico  mediante la fusión de vértebras.

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