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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Cateterismo cardiaco

El cateterismo cardíaco es un procedimiento médico que consiste en la introducción por una vena o arteria periférica (venas o arterias de la ingle, del brazo o del cuello) de uno o varios  tubos finos, largos y flexibles (denominados catéteres) que, controlados por rayos X, se hacen llegar a las arterias y venas principales y a las distintas cavidades cardíacas. El catéter es introducido en la vena o arteria mediante punción o mediante una pequeña incisión en la piel y en el vaso sanguíneo. En pacientes adultos o capaces de colaborar suele realizarse con anestesia local en la zona de punción, si bien en niños generalmente debe realizarse bajo anestesia general. A través del catéter se pueden medir las presiones y se pueden tomar muestras de sangre en cada cavidad cardiaca a fin de analizar su contenido en oxígeno, así como inyectar un contraste radiológico y grabar su paso a través de las diversas cavidades y válvulas cardíacas, con el fin de ver su forma y tamaño y descartar o confirmar estrecheces, regurgitaciones o circuitos anormales. Finalizada la intervención, se retiran los catéteres, se comprime el punto de punción o se sutura la incisión de entrada, dejando un vendaje compresivo para que la arteria o vena de entrada deje de sangrar.

Es un procedimiento que permite confirmar el diagnóstico de alteraciones del corazón y determinar una serie de detalles indispensables para la determinación de la estrategia terapéutica en determinadas cardiopatías. Cada vez más el cateterismo cardíaco se está convirtiendo en una herramienta terapéutica que permite, mediante dispositivos trasportados por catéter, dilatar estrecheces de arterias, venas o válvulas cardíacas, ocluir cortocircuitos, comunicaciones anómalas y defectos de los tabiques cardíacos.

Síndrome de Down

En la mayoría de las cardiopatías que frecuentemente padecen las personas con síndrome de Down, la ecocardiografía-Doppler aporta datos suficientes para el establecimiento de un correcto diagnóstico y una adecuada estrategia terapéutica (ver Ecografía). La indicación de un cateterismo debe reservarse para los casos en que esta no es posible o para aquellos pacientes en que se sospecha la existencia de una hipertensión vascular pulmonar. Dada la especial predisposición al desarrollo de hipertensión pulmonar de las cardiopatías que afectan al síndrome de Down, en algunos casos el cateterismo constituye una fuente de información imprescindible para la indicación de una correcta estrategia terapéutica.

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