Saltar al contenido
ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Catarata

En el interior de los ojos se encuentra una lente transparente denominada cristalino (Fig. 2.12). Se entiende por catarata cualquier opacidad de alguna de sus partes.

Características generales

Al disminuir la transparencia del cristalino, las imágenes del mundo exterior llegan alteradas al interior del ojo, provocando una mayor o menor pérdida de visión, deslumbramiento o alteración en la visión de los colores. Las cataratas pueden afectar a uno o a los dos ojos, pudiendo llegar a producir una ceguera casi total.

Existen muchas maneras de clasificarlas, pero quizás la más práctica, en este caso, es la que se refiere a las diferentes estructuras del cristalino a las que afecta (subcapsular, cortical, nuclear).

Síndrome de Down

Las cataratas que se pueden apreciar con mayor frecuencia en los pacientes con Síndrome de Down varían en función de su edad :

  1. En el recién nacido suelen ser cataratas de la totalidad del cristalino.
  2. En la infancia, suelen ser cataratas de la zona central (suturas del cristalino) y de la periferia (arqueadas periféricas).
  3. En el adolescente suelen ser cataratas de la corteza del cristalino, a modo de múltiples opacidades puntiformes.
  4. En el adulto, la evolución de cualquiera de las anteriores.

Signos de alerta

Se deberá sospechar la presencia de una catarata siempre que se observe un blanqueamiento en la pupila, que en condiciones normales es completamente negra, independientemente del color de los ojos.  Es lo que se denomina leucocoria. En otras ocasiones, lo que se puede observar no es la catarata en sí, sino sus consecuencias, tales como una visión deficiente o la desviación de alguno de los ojos. Cualquiera de estos signos o síntomas es suficiente para que se consulte al oftalmólogo lo antes posible.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

El único tratamiento de la catarata es la cirugía. Hoy en día las intervenciones de catarata han sufrido enormes avances, lo que permite alcanzar muy buenos resultados en la gran mayoría de ocasiones. Se trata de una cirugía ambulatoria (sin ingreso hospitalario) que se realiza bajo anestesia local y sedación, aunque en algún caso concreto puede requerir una anestesia general. Durante la intervención se implanta una lente intraocular definitiva, que en muchas ocasiones permite una buena visión lejana espontánea, pero que siempre implica la necesidad de gafas para la visión cercana. El objetivo final, sin embargo, es la mejoría de la agudeza visual, independientemente de la necesidad o no de gafas para ello.

Ir arriba