Saltar al contenido
ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Atención temprana

El “Libro Blanco de la Atención Temprana” la define como “el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar”. Para llegar al actual término de “atención temprana” se ha pasado, a lo largo de las últimas décadas del siglo XX, por diferentes acepciones: estimulación temprana, estimulación precoz e intervención temprana o precoz. Actualmente existe un consenso generalizado en cuanto a que el término más adecuado es el de Atención Temprana.

Características generales

El desarrollo infantil es el resultado de la interacción entre factores genéticos y ambientales. La base genética establece unas capacidades características de desarrollo y, hasta el momento, no es posible modificarlas. Los factores ambientales modulan la posibilidad de expresión o de latencia de algunas de las características genéticas. La atención temprana, en niños con discapacidad o que están en situación de riesgo, puede paliar las consecuencias de la discapacidad.
En la atención temprana hay que considerar al niño en su globalidad, teniendo en cuenta los aspectos intrapersonales, biológicos, psicosociales y educativos propios de cada individuo, y los interpersonales, relacionados con su entorno, familia, escuela, cultura y contexto social. Por tanto, la intervención desde los centros de Atención Temprana debe ser global.

Síndrome de Down

Siguiendo el Libro Blanco de la Atención Temprana, en el niño con síndrome de Down, se define como “el conjunto de intervenciones, dirigidas tanto a los niños con síndrome de Down de 0 a 6 años, como a sus familias y entorno. El objetivo es dar respuesta a las necesidades que presentan estos niños para potenciar al máximo su desarrollo. Las intervenciones deben considerar la globalidad del niño, y deben ser planificadas por un equipo de profesionales que tenga en cuenta todas las áreas de desarrollo del niño”
Con el trabajo que se realiza en los centros de Atención Temprana se favorece el desarrollo de las capacidades del niño, ayudando a desarrollar la máxima autonomía y la adquisición de conductas adecuadas a la edad y al entorno.

Signos de alerta

Cuando nace un bebé con síndrome de Down, el pediatra le derivará, junto con sus padres, a un centro de Atención Temprana y los profesionales determinarán los cuidados que necesita. Cada niño con síndrome de Down es diferente y requiere una intervención personalizada. La tendencia general de los padres, debido a la ansiedad que produce la discapacidad, es pensar que necesita mucha ayuda y muy frecuente y solicitan tratamientos muy intensos; quieren lo mejor para su hijo y a veces confunden cantidad con calidad. No por ofrecer muchas horas de intervención, va a evolucionar el tratamiento más deprisa. A veces, sobrecargando al niño, se consigue el efecto contrario, aburrimiento, retraimiento e inhibición.

Orientaciones preventivo-terapéuticas

Es importante que los padres disfruten con su hijo durante todo el proceso de desarrollo recordando que cada niño tiene su propio ritmo de evolución. Hay que evitar compararlo con otros niños, tengan o no discapacidad y respetar las características propias de cada uno. Los niños con síndrome de Down tienen un tiempo de reacción más lento y es importante esperar y no anticiparse a su respuesta. Aceptar su manera de funcionar estimulándole pero sin sobreexigirle favorece el buen desarrollo de su identidad.

 

Ir arriba