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ABC21 – Fundació Catalana Síndrome de Down

Amigdalitis

La amigdalitis, (anginas o faringoamigdalitis) es la inflamación de las amígdalas palatinas que se encuentran en la parte posterior y a ambos lados de la garganta. (Fig. 2.1). La inflamación suele ser conjunta de las amígdalas y de la faringe, de aquí la común denominación de faringoamigdalitis. Las formas agudas acostumbran a estar producidas por un agente infeccioso. Es una causa frecuente de consulta al pediatra. Suele aparecer más en invierno y primavera.

Características generales

Los síntomas clínicos de la amigdalitis son: odinofagia (dolor al tragar), fiebre, escalofríos, dolor de cabeza (cefalea), mal estado general y en la mitad de los casos puede ir acompañado de ganglios aumentados de tamaño ( adenopatías ) a ambos lados del cuello. Es más frecuente a partir de los 4 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

La bacteria más implicada es el estreptococo beta hemolítico del grupo A, aunque otras veces es producida por virus u otras bacterias. Es más probable que la causa sea un microbio (bacteria) si va asociada a fiebre alta, sin tos, con ganglios aumentados de tamaño y dolorosos cuando se tocan y con una secreción blancuzca en las amígdalas. El frotis faríngeo y el “Faringotest” son pruebas para determinar la causa. Este último se puede realizar en la misma consulta y permite el diagnóstico de infección por el estreptococo A. Unos tipos de estreptococo del grupo A puede producir escarlatina, en la que la amigdalitis se acompaña de afectación de la piel con una fina erupción y una posible afectación del riñón. Entre las anginas víricas son frecuentes los rinovirus y los adenovirus. Suelen acompañarse de síntomas de catarro. Las amigdalitis por herpes cursan con vesículas, aftas (llagas) dolorosas por toda la boca y en el paladar. La mononucleosis infecciosa producida por el virus de Epstein-Barr produce una amigdalitis con un exudado pseudomembranoso; la prueba para diagnosticarlo es el test de Paul- Bunell mediante un análisis de sangre.

Síndrome Down

Los niños con síndrome de Down tienen unas características que pueden favorecer la aparición de amigdalitis. En estos niños son más frecuentes las infecciones de las vías respiratorias altas: sinusitis, otitis, amigdalitis y nasofaringitis. La alteración de sus defensas (inmunodeficiencia), hace que tengan mayor susceptibilidad a las infecciones. Asimismo los rasgos cráneo-faciales propios del síndrome de Down provocan una estrechez de las vías respiratorias y facilitan que la respiración resulte más irregular, utilizando la boca que a menudo permanece entreabierta, lo que predispone a que los niños tengan más infecciones. Las amígdalas y adenoides están aumentados de tamaño por norma general y es otro factor que facilita la sintomatología de las infecciones de esta región anatómica.

Consideraciones preventivo-terapéuticas

El tratamiento de elección en la amigdalitis estreptocócica es la penicilina o sus derivados por vía oral o bien macrólidos (un tipo de antibióticos) en el caso de alergia a la penicilina. Además puede utilizarse, si no hay contraindicaciones, el ibuprofeno o el paracetamol, para mejorar el dolor y la fiebre. Es importante valorar el tratamiento antibiótico de la amigdalitis en estos niños por la posibilidad de que tengan una cardiopatía asociada, en cuyo caso hay que realizar profilaxis antibiótica. En las amigdalitis víricas, el tratamiento será solo sintomático. Suelen autolimitarse en 4 o 5 días. El tratamiento quirúrgico inmediato, es decir la extirpación de las amígdalas (amigdalectomía) puede ser necesario ante la presencia de un absceso periamigdalino como complicación de una amigdalitis aguda estreptocócica. Una indicación quirúrgica relativa son las amigdalitis de repetición. La amigdalectomía o la adeno-amigdalectomía, (extirpación conjunta de adenoides y amígdalas) puede estar indicada en caso de apneas obstructivas del sueño (ver Apneas) o cuando hay alteración de la audición asociada por las otitis de repetición secundaria a la hipertrofia adenoidea. Se están investigando actualmente vacunas contra el estreptococo del grupo A, aunque la investigación está en sus primeras fases.

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